Para aquellos con alma de escritor

sábado, 22 de octubre de 2011

Me recuesto en mi cama...
Donde tantas veces dormimos abrazados...
Siento que casi puedo tocarte
Tu aliento en mi cuello, nuestros cuerpos entrelazados...

El sol se apaga
La Luna se queda sola
Entonan lánguidos lamentos
Los campos de amapolas

Caen mis párpados al compás
en que mi corazón se resquiebra 
Puedo ver tus ojos negros
Contemplando la sombría niebla

Soledad infinita...
Márchate, y déjame reposar en este Invierno
El hielo cubre mis pestañas
Mientras el dolor se hace eterno

No estás aquí, sin embargo
Todas son lúgubres pesadillas
Cuán reales se tornan día tras día
Estoy perdida en el tiempo de este silencio amargo.

Gritaría tu nombre mil veces a la tempestad
Y aun así nadie me oiría..
Has decidido no regresar
Pero te esperaré mientras muero en esta tierra baldía

El gélido sabor que deja tu ausencia
Es algo que no puedo olvidar
Persiste en quedarse conmigo, como tu presencia
Mas es lo último que puedo amar.

Solo me queda susurrarle al viento
Que cuando te encuentre te diga esto:

Siempre estaré en tu corazón,
cuando me quieras encontrar, 
Escucha aquella canción,
Lee aquel viejo poema,
Yo ya no estoy viva... 
Pero no dejo de estar cerca
Porque tú eres el único a quien amo,
Y aunque me hayas dejado en el pasado
Mi corazón sigue siendo tuyo
Y reposará en el féretro de tu memoria
Enterrado junto a las rosas negras
Que sangran, pero no se marchitan.
Pues el viento se las lleva.







martes, 30 de agosto de 2011

sábado, 1 de enero de 2011

Extravagancias inentendibles...

Mi último gran sueño...


Me encontraba en una sala iluminada por un techo abierto. Era una sala antigua, y yo vestía como en otra era. Arena y tierra, así puedo definirlo. A  la derecha había un anciano mago, que me observaba con suspicacia. Y entonces me enfrenté a una chica, con aspecto de guerrera que había cogido una espada y estaba dispuesta matarme. Me deslicé detrás de una columna y no dudé en descolgar las armas de ellas. Pero eran muy pesadas. Dos dagas eran difíciles de sostener. Sin embargo al acercarme me di cuenta de que yo no sabía luchar, la chica echó a reír. Entonces, "cobardemente" le lancé un daga que la hirió en el costado izquierdo y la otra le rozó la mejilla. 
Herida, se tambaleó y se convirtió en mi perra Raiza, que murió hace dos años. Mi perra había nacido el mismo día que yo. No podía entender bien que hacía ahí, pero estaba herida. De repente estaba en el salón de mi casa, y llevaba en brazos al animalito. Lo dejé en el sillón rojo y empecé a curarle las heridas...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sin sentido, sin olvido, odiada y perdonada... Mil veces envuelta de soledad, inmersa en insana oscuridad...



martes, 30 de noviembre de 2010

Dolor

¿Por qué debo aguantar esto? No puedo sobrevivir.


Dolor. Puro dolor. 
Un nudo en la garganta que me ahoga y me aprieta.
Dolor.
Ojos quemados, desean que los cierre.
Dolor.
Mis venas me piden auxilio, me gritan,
Las siento como llamaradas, lenguas de fuego.
quieren que las libere, que deje ir mi sangre al infinito.
Dolor.
Cuerpo entumecido.
Dolor.
Rabia, ira, ganas de romperlo todo.
Dolor.
El impulso a saltar desde el lugar más alto existente, 
y volar.
Dolor.
Esperanzas y desilusiones que me han llevado hasta aquí.
Dolor.
Saber que no volveré a verte.
Dolor. Puro dolor.


Muerte.
Libertad.

lunes, 18 de octubre de 2010

Sol de Medianoche



Eres mi luz en la oscuridad más entrañable.
Un sol que brilla con fuerza,
e inunda mi alma de fuego eterno.
Lo eres todo, y por eso mismo te amo
Porque mi corazón no respira
Si no es el aire de tus labios.

viernes, 15 de octubre de 2010

Las Alas de un Ángel


Blancas y puras eran mis alas

Hasta que la maldad del mundo me corrompió

Ahora se tornan negras

Mi corazón  me gritó con fuerza,

Pidiéndome que me alejara,

Pidiéndome que no te amara,

Que no  me entregara al dolor.



Las lágrimas Cristalinas resonaban al Caer

Pupilas dilatándose Con lentitud

Mi alma se alivia al Llover

Ahora solo me quedas tú ...

lunes, 11 de octubre de 2010

Ramificaciones





Hoy soñé. Hoy soñé y pude ver miles de ramas. Ramas negras, que luchaban entre ellas, mecidas por el viento. Sangraban, susurraban y se quejaban pero no dejaban de golpearse violentamente.
Y fue cuando se detuvieron, que vinieron a por mí. Eché a correr, casi sin respirar, mis pies tropezaron con una roca y sentí la dolorosa caída. Las ramas oscuras y tenebrosas, despobladas de hojas, se acercaban. Y fue entonces cuando comprendí que era mi final. Rescaté recuerdos en mi mente, antes de mi muerte...
Vi toda mi vida, vi lo que hice, lamenté lo que dejé de hacer, pero si hubo algo realmente grande, fueron los lazos que me unían a ti. Lo que de verdad amé...
Esas ramas negras que me atacaban, eran mis propias ramificaciones, luchando por que las recordara, luchando por no morir, por permanecer por siempre en mi alma...